Mirambel

Entre murallas, a 900 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la Villa de Mirambel con aproximadamente 144 habitantes. Es un lugar deseado para el descanso. Mirada bella. Mirambel se presta a la contemplación, al disfrute de los sentidos, y a la creación y esa faceta la han sabido ver numerosas personalidades. Pío Baroja escribió "La Venta de Mirambel" después de su estancia en la Villa y a Antón García Abril le sirvió de inspiración para componer los "Preludios de Mirambel". Mirambel se presta también para escenario de cine. La que más fama le ha dado fue la grabación, en 1994, de la película "Tierra y Libertad".

La Iglesia Parroquial
La antigüedad de este villa se hace patente por la referencia a sus iglesias en la carta puebla. El Rey Jaime II concede autorización para allegar recursos a su reparación en 1308. El 12 de septiembre de 1679 encontramos un acuerdo de sus vecinos para fabricar la nueva planta. Las circunstancias de la Guerra Carlista del año 1836, fue una gran desgracia para Mirambel. Los Carlistas prendieron fuego a la Iglesia Parroquial y con el incendio de la Iglesia se perdieron muchas preciosidades artísticas e imágenes, retablos y alhajas. Después del incendio de la Guerra del año 1843, quedaron en pie las paredes de la Iglesia y la torre, que fueron utilizadas para la reconstrucción, quedando las huellas del criminal suceso. Con el incendio desaparecieron los panteones que existían en los altares de la Iglesia. El arquitecto que se encargó de la obra de reparación, fue Salvador Minero de Valencia, España, con el que la Junta convino concederle la dirección por la cantidad de 4.000 reales.

Murallas
Las fuertes murallas de piedra que rodean totalmente la villa, en parte están ocultas por las casas adosadas a las mismas, pero quedan visibles, no sólo en algunos trechos, sino sobre todo en toda la parte norte, que dan prestancia, recordando las fortalezas de los tiempos antiguos. Parte de las mismas fueron construidas por los caballeros Templarios y las terminaron los Sanjuanistas. Existían al menos cinco fuertes torres; quedan, más o menos completas, dos redondas por la parte norte, formando un conjunto de sólida construcción. Se componía la villa en aquella fecha de la parte baja de la población y calles inmediatas a la Iglesia, agregándose más tarde, la calle Mayor.

Casa Consistorial
El bello y hermoso palacio consistorial fue terminado en 1615. Sus esbeltos y atrevidos arcos de sillería, sus ventanales, su trinquete, los ráfeles de sus tejados, su espaciosa sala, indican una época de gusto y de grandeza. Sus bajos sirvieron antiguamente de cárcel preventiva, y en su sala principal, se han representado funciones. Figura en su fachada el escudo de la villa tallado en piedra. Es un edificio notable por su bella y severa arquitectura.

REF: 12 // Stock: Disponible

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